viernes, septiembre 28, 2007

Historias de matrimoño (I)




Pues eso señores, que tengo las opos a la vuelta de la esquina como quien dice, y me sale más a cuenta hacer una mamarrachada de imitación de tira que ponerme a escribir un post gracioso como Diox manda.

De modo que me paso a las tiras hasta sacarme plaza superior, que tampoco es cuestión de dejar el blog tirao...

Y como servidor no tiene últimamente más vida confesable que la matrimoñal, pues será de ello sobre lo que versen las tiras de marras. De manera que les presento a MÍ MISMO y a mi santa señora, servidora de todos ustedes, Gran Maestra de la espada Chien y azote del mal en general, ANA, la cual ha accedido a formar parte de estas tiras con la condición de salir guapa.

No se me lleven a engaño: sé perfectamente que no sé dibujar.

pero les confesaré un secreto: servidor, de pequeñito, siempre soñó con ser dibujante de tebeos. Uno se veía de mayor, en su mansión de la campiña francesa, rodeado de miles de cartas de admiradores (en 1983 todavía no se llamaban FANS), mientras terminaba las últimas viñetas de PUMBY, PETETE, SUPERLÓPEZ, ROMPETECHOS o los inmortales PELOPINCHO Y CACHIRULA...




(SUSPIRO)... ¡¡¡PERO entonces llega la jodida adolescencia y esos sueños constructivos y tebeíles se transforman en querer llegar a ser ROCKERO o ACTOR PORNO, que se acaban por ir al garete por culpa de la falta de sensibilidad de una industria ULTRACAPITALISTA, ENDOGÁMICA y OLIGARCA, que te deja fuera con excusas NIMIAS como tener voz de PITO CAZALLOSO o que delante de las cámaras y los focos se te ponga la entrepierna del tamaño de un CACAHUETE!!!

Pues que lo sepa todo el mundo: ¡NO ES CIERTO!

¡Era por lo menos CACHUETE Y MEDIO! ¡Hijos de puta!

Menos mal que la madurez le devuelve a uno la vocación tebeística, aunque sea por vagancia y perrería.

Bueno, eso y haber leído demasiado el blog de DEED.

Cuídense mucho y sean felices.

viernes, septiembre 21, 2007

Experiencias para normales (que no "paranormales", furros, sino para gente normal)

Damas y caballeros, la vida es riesgo.

No se puede avanzar ni ganar sin arriesgarse de cuando en cuando. Claro que hay reisgos y riesgos: no es lo mismo atreverse a entrar por primera vez en autopista a la semana de haberse sacado el carnet de conducir, por ejemplo, que acercarte a VIN DIESEL, 50 CENT o al cantante de los TOKYO HOTEL y decirle que crees que son unos sarasas del copón y que les vas a partir la cara porque no soportas ver su jeta a través de la pantalla. Si haces esto último, te arriesgas a morir de un guantazo(menos en el caso del cantante de los Tokyo Hotel, que te mataría a base de desfilar delante tuyo con modelitos horteras hasta provocarte un fallo cardiorespiratorio), o peor aún, a que alguno se enamore perdidamente de tí y te suplique matrimonio porque le encanta el sadomaso.

Pero a veces uno se tira a la piscina porque le parece que vale la pena correr el riesgo.

Eso me pasó a mí en los comments del post anterior, un día que debía estar más borracho de lo normal y de la noche a la mañana me encontré rompiendo mi regla de oro, que era NO mezclar jamás de los jamases la vida bloguera virtual con la vida real. En cuatro días me ví envuelto en una quedada con Darja, Devioren, Keirana, Siltha y Mallow.

Hace unos años me hubiera cortado la mano antes que quedar con cinco perfectos desconocidos. No sé si esto es consecuencia de que me hago viejo o si por el contrario la práctica regular y continuada del frikismo moderado me está rejuveneciendo el espíritu. Qué más dá. Total, pa qué tanto.

Y a decir verdad, señores... me sorprendió que no fué como quedar con perfectos desconocidos precisamente. No voy a decir que fué como si las conociese de toda la vida, nada más lejos de la realidad, pero sí que me dió la sensación de que a veces he quedado para ir de copas con gente que, a pesar de hablar con ellos una o dos veces por semana, conozco de facto bastante menos. Una experiencia sin duda muy extraña, pero que me dejó con muy buen sabor de boca y con bastantes menos prejuicios sobre la futilidad de Internet a la hora de hacer vida social.



(La verdad es que servidor un día quedó con una chica llamada Margarita Silvestre en un chat de manga erótico y se encontró con ESTO...)
Dicen que el hombre sabio aprende de sus errores, y por ello me gustaría retractarme públicamente en este su blog para entonar un sentido mea culpa. Resulta curioso que te caigan tan bien unas personas que de haberlas conocido sin ningún interfaz de por medio, seguramente no hubieran intercambiado ni dos frases seguidas contigo. Me gustó mucho quedar con vosotros (damas y caballero) y, como creo que ya dije, vuestros blogs no os hacen justicia. Como diría sin duda el ex presidente de esta gloriosa nación/país/estado/república bananera/loquesea, sois la pera, pero no cualquier pera: pera limonera.

Ahora tocaría soltar una frase épico-friki-molona como "cuenta con mi espada, o con mi arco, o con mi hacha", pero no dispongo de ninguna de esas cosas molonas, de forma que lo diré a mi manera: señoritas, vuestras pelotas son mis pelotas: quien os las infle, me las infla a mí.

Y a mí no me gusta nada que me inflen las pelotas.

Ni siquiera indirectamente.

Sientiéndolo mucho, es la declaración más sincera de amistad incondicional que puedo hacer en público sin que suene a algo pasteloso sacado de la ya tristemente famosa película de las BRATZ.

Y sí, la mayoría de este post va en serio. Pero no se me malacostumbren.

Cuídense mucho y sean felices.

miércoles, septiembre 05, 2007

El matrimonio es cosa de tres.



El otro día me dió por mirar la lucha libre que daban por la tele.

Alguien podría pensar que comienza a arraigar en mí el síndrome del hombre casado, al preferir contemplar una exhibición de violencia gratuíta entre fornidos y sudorosos consumidores de esteroides para caballos ataviados con ropa interior chillona, pudiendo estar disfrutando de una sesión de cine yugoslavo en versión original mientras seduzco a grupos de quinceañeras pijas y pseudointelectualoides de baja autoestima soltando frases profundas como "ese movimiento de cámara nos traslada toda la esencia del espíritu humano que trasciende la pantalla", "con ese flashback el GENIO nos ha abierto una puerta a su atribulada infancia", "Karakulok no es un simple director... es un POETA de la captación de la luz", o sencilamente "Niña, ¿quieres coca de la buena? Pos vente pa mi casa que ahora no está mi mujer".

Pero lo cierto es que desde que mi señora y santa esposa se ha declarado adicta a los combates de Muay Thay que pasan los sábados por la noche en la tele local, mis gustos se han vuelto más, digamos, sutiles y refinados (ya les vale... señores programadores, a esas horas la gente NORMAL quiere ver porno, como todo el mundo... ¡¡hagan el favor de trasladar a los boxeadores thai a un horario adecuado donde pueda hacer un bien a la sociedad y pónganlo en sustitución de los Teletubis!! ¡Miren por el bien de sus hijos, cojones ya!)

Y como uno, al fin y al cabo, necesita su propio espacio para regodearse en su virilidad y amor por la violencia física por aquello del instinto de autopreservación del macho, me he tenido que buscar una afición que mi señora deteste. Al principio funcionaba con Humor Amarillo, pero la tía demostró unas capacidades de adaptación al medio dignas del mejor soldado de élite de las Fuerzas Especiales Surcoreanas y llegó a acostumbrarse hasta a los numeritos de Takeshi Kitano imitando al Capitán Chinarro y Los Payasos de la Tele. Pero con el Pressing Catch, aún no ha podido, gracias a Diox. Porque para ver la tele un rato yo sólo, era el último cartucho que me quedaba. Bueno, es que era eso o una maratón de La Casa de la Pradera... y en fin, digamos que esa es la bala que reservo para mí mismo cuando la desesperación me lleve a desear una muerte lenta y dolorosa.



(Por otra parte, si aguanta ESTO, seguro que me aguanta a mí...)
No me entendáis mal, no es que me queje de mi matrimonio ni nada de eso... lejos de mí el despreciar el tremendo valor romántico que alcanza la combinación de una botella de champán, unas velas a la luz de la Luna, una velada de combates de boxeo thailandés al K.O y una mujer que, además de estar para mojar curasanes en el desayuno, la jodía, se le dá de coña adivinar el resultado de cada combate nada más ver la cara de cada contendiente. Lástima que no le guste apostar. En cuatro noches, los del miapuesta punto com se habrían reconvertido en una fábrica de repuestos para tostadoras y servidor estaría escribiendo esto dictándoselo a sus tres secretarias contorsionistas y tremendamente liberales en términos de amor libre, desde su habitación de hotel siete estrellas en las Islas Caimán. Pero que le vamos a hacer si se está llamado a descubrir la iluminación desde el desapego y la pobreza, oiga...

Es sólo que a veces, los pensamientos sólo se oyen claros cuando se le pregunta al silencio... o en su defecto, al inmortal, único, magnífico y fantabuloso HÉCTOR DEL MAR, capaz de estar comentando un combate ficticio entre dos morlacos unineuronales intelectualmente subdesarrolaos (me refiero lógicamente a los personajes que interpretan, claro... porque luego resulta que fuera del ring se montan unas carreras empresariales de la hostia) y soltar perlas como por ejemplo:



(léase con acento arrrrrrgentino... para que esto no parezca un puñetero post de relleno, sino el retrato profundo de mi psique que en realidad no es, pongo sólo mis seis favoritas):

- Cuando la vida te dé la espalda... ¡agárrale las nalgas!
- Dile a tu jefe lo que pienses de él, y la verdad te hará libre.
- El hombre puede ser destruído, pero nunca, nunca derrotado.
- El trabajo no ha matado nunca a nadie, pero... ¿por qué arriesgarme a ser el primero?
- En este muno sólo sufrimos seis personas: yo, tú, él, nosotros, vosotros y ellos.
- Hay tres cosas que no vuelven atrás: la palabra pronunciada, la flecha lanzada y la oportunidad perdida.

Resumiendo: ¡¡¡TE QUEREMOS, HÉCTOR!!

(momento Fan OFF)

Pero vaya, si olvidamos esos pequeños rifirrafes en todo matrimonio normal y corriente, como los pequeños conflictos por la posesión del mando de la tele, la ubicación variable del jarrón de bazar chino de Todo a un Euro que fué regalado por aquellos amiguísimos de la universidad (es decir, si finjimos que se rompió durante la limpieza del sábado o decimos que Ana me lo rompió en toda la chola cuando llegué otra vez a casa con un pedal del catorce), o el consabido "tira a estudiar oposiciones ahora mismo so vago que como te pille otra vez viciándote al Heroes of Might and Magic cuatro vas a acabar creyendo que el sexo es el número que va antes del sépimo, gandulazo de los cojones".

Aparte de todos esos detallitos sin importancia, señoras y señores, damas y caballeros, el matrimonio MOLA. Y cuando se está casado con una santa como mi señora, pues más. A lo mejor dentro de veinte años leo esto y me río de lo gilipollas que era en el 2007, pero de momento, mira, yo estoy la mar de a gusto. Y no sólo porque el anillo de casao dá un sex-appeal de la hostia aunque tengas el físico mezcla de la hermana fea de Torrente, el gusto por el vestir de Tino Casal y la personalidad del prepucio del Fary. NO.

Es porque, además, te puedes dar el gustazo de ir a un bar de copas y dártelas de tío inalcanzable. Y además, puedes hacer como que te crees de que las chavalas te miran por el morbo de lo prohibido, y no porque tu aliento apeste a güiskazo del D.I.A% y pueda ser usado como agente bactericida por los servicios secretos de algún país con bajo presupuesto militar y una megalomanía desbordada, ni por tu pinta de separata arruinado y comedor de Donuts rancios directamente del contenedor de basuras.

Por todo ello, cariño, como sé que lees a escóndidas este blog mientras ejercitas tus imprables combinaciones de puños encadenados desde que te dije que tenía mayoría de lectoras veinteañeras, tómate este post como una declaración de amor hasta que las peleas por la herencia del tío rico de América nos separe.

Un beso, guapísima. Por cierto, casi todas mis referencias a la poligamia del post son falsas. CASI todas...

Ah, y tu jefa te está mirando ahora mismo por encima del hombro.

(mientras su señora se gira, El Jose aprovecha para huirrrrr...)

Cuídense mucho y sean felices, y hasta el próximo chorrapost...