viernes, mayo 23, 2008

¡¡HITCH existe!!!

Damas y caballeros, hoy me he encontrado en las noticias de Yahoo! con el siguiente reportaje y no me he podido resistir a hacer un post sobre él.

Tengan en cuenta a la hora de leerlo que aquellas partes en CURSIVA son una transcripción literal de la NOTICIA SERIA, TAL Y COMO ESTABA, SIN RETOQUE ALGUNO. Es cortaypega al 100%, lo prometo por la Gloria de Schultz...

AFP - jueves, 22 de mayo, 18.39
WASHINGTON (AFP) - Tras inventar el 'coach' deportivo y el 'coach' de carrera profesional, los estadounidenses han recurrido ahora a un entrenador 'de vida amorosa', un servicio a medida para ayudar a los torpes, tímidos o estresados a conquistar a otra persona.

A diferencia de una agencia matrimonial, el 'coach' de vida amorosa no busca dar con la potencial alma gemela sino que se comporta "como un entrenador personal para aquellos que quieren enamorarse", explicó a la AFP Evan Katz, uno de los pioneros de la profesión.

"Es el cliente el que debe hacer el trabajo, levantar el peso, pero yo lo guío para asegurarme que no se lastime", explicó Katz, que desde hace cinco años guía a parejas hacia un amor feliz.


Ejemplo de sesión de entrenamiento estándar:

1- Toma de contacto con el entrenador:



- ¿DE DÓNDE ERES, SOLDADO?

- De l'Hospitalet...

- ¡EN L'HOSPITALET SÓLO HAY DOS COSAS: BAKALAS Y MARICONES!¡Y YO NO VEO UN MIERDA DE PEINAO A LO CENICERO NI UN COCHE TUNEAO A BASE DE PEGATINAS DE PHOSKITOS PINTADAS CON PURPURINA HORTERA!!!!!

2- Calentamiento:

- ¡UNO, DOS, ARRIBA, ABAJO! ¡UNO, DOS, ARRIBA, ABAJO! ¡VENGA MARICONA, UN POCO DE ESPÍRITU! ¡MI ABUELITA DE NOVENTA AÑOS VA A FOLLARSE A MÁS YOGURINES QUE TÚ! ¡CON FUERZA! ¡CON ENERGÍA! ¡CON DECISIÓN!!!¡UN, DOS, TRES, CUATRO!¡UN, DOS, TRES, CUATRO!!!

- Oiga entrenador, ¿seguro que esto sirve para algo?... Es que es mu cansao y hace mucho que no lo hago...

- ¿PERO QUÉ DICES, MOLUSCO SUBDESARROLAO??? ¡SIGUE FROTÁNDOTE CON LA ESPONJA! ¡ESTÁ DEMOSTRADO QUE UNA DUCHA CADA TRES MESES AUMENTA LAS PROBABILIDADES DE LLEVARSE AL HUERTO A UNA MOZA EN CASI UN QUINCE POR CIENTO! ¡NO ME REPLIQUES Y PONTE MÁS JABÓN! ¡UNO, DOS, TRES, CUATRO!¡UNO, DOS, TRES CUATRO!

3- Ejercicios de estratégia militar:

- ¡VAMOS A VER SI TU CEREBRO DE ARTRÓPODO SUBNORMAL HA APRENDIDO ALGO DE LA TEÓRICA DE HOY! ¡UNA MOZA Y TÚ ESTÁIS EN EL RESTAURANTE Y ELLA TE PREGUNTA SI LO MEJOR SERÍA EL BISTEC O LA ENSALADA! ¿CUÁL ES LA RESPUESTA CORRECTA???

- Esteee... er... ¿la ensalada?

- ¡POR TODOS LOS SANTOS, NO ME LO PUEDO CREER! ¡NO HAS APRENDIDO NADA! ¡TIENES QUE DECIRLE: NO DEBES PREOCUPARTE POR ESO MIENTRAS ME TENGAS A MÍ DE POSTRE! ¡CUARENTA FLEXIONES Y TREINTA RÉPLICAS INGENIOSAS PARA CUANDO TENGÁIS QUE IR A VER UNA PELÍCULA FEMENINA!

- No me joda, entrenador...

- ¡TÚ SÍ QUE NO VAS A JODER EN TU PUTA VIDA COMO NO TE SIGAS TOMANDO ESTO EN SERIO! ¡LLÁMAME LOCO, LLÁMAME PERDIDO, PERO VOY A CONVERTIRTE EN UNA MÁQUINA DE LIGAR AUNQUE SEA LO ÚLTIMO QUE HAGA EN LA VIDA! ¡VAMOS CON LAS RÉPLICAS! ¡UNA!

- "¿Pero cómo puede (arf) pretender que se fije en ella (arf) con esas mechas?"

- ¡BIEN! ¡QUEDAN VEINTINUEVE! ¡OTRA!

- "No todas (arf) tienen el gusto que tú (arf) tienes"

- ¡VEINTIOCHO!

- Entrenador (arf), que ya (arf) ni maguanto... (arf)

4- Ejercicios de punteria desde el andamio:

(con el subsiguiente manual de instrucción en armamento pesado -y tan pesado...-)




- ¡BLANCO A LAS ONCE EN PUNTO! ¡FUEGO!

- Eeeeesshteee...

- ¡TARDE! ¡SE TE HA ESCAPADO, PEDAZO DE INÚTIL INTEGRAL! ¡TIENES LA DETERMINACIÓN MÁS ATROFIADA QUE EL GUSTO DE LOS QUE ELIGEN LAS PELIS PORNO DE MADRUGADA EN LAS TELEVISIONES LOCALES Y CASI MÁS MICHELINES QUE SUS PROTAGONISTAS! ¡OTRA VEZ! ¡BLANCO A LAS QUINCE TREINTA! ¡FUEGO!

- Er... ¡guapaaaaa!

- ¡NI TE HA MIRAO, ACÉMILA PUSILÁNIME! ¡MÁS VIRILIDAD EN EL GRITO! ¡ENFOCA LA ENERGÍA! ¡OTRA VEZ, BLANCO A LA UNA Y CUARTO, FUEGOOOOO!!!

(música de ROCKY III)

- ¡BOMBONAZOOOOOOOOO, CAMINANDO ASÍ ME VAS A PROVOCAR UN INFARTOOOO!!!¡QUE NO MENTERE YO QUE PASAS HAMBREEEEE!!¡ TIA GÜENAAAAAAAAAARRRLLLLL!!!!!

- ¡Vete a la mierda, capullo!

- ¡ENTRENADOR! ¿LO HA VISTO? ¿LO HA VISTO? ¡ESO HA SIDO UNA RÉPLICA!

- ¡LO VEO Y NO LO CREO, HIJO! ¡FELICIDADES!!



- ¡ENTRENADOR, ESTOY EMOSIONAO, CREO QUE VOY A LLORAR!

- ¡PERMISO CONCEDIDO, HIJO! ¡HE VUELTO A CREER EN LOS MILAGROS!

Hay 100 millones de solteros en Estados Unidos. Quienes emplean estos servicios a menudo tienen un buen nivel económico, instruidos y con poco tiempo libre por su trabajo.

Jennifer Viemont, coach de vida amorosa y cuyas tarifas comienzan en 200 dólares por dos llamadas y un mes de apoyo a través del correo electrónico, cuenta entre sus clientes con un médico de Illinois, un empresario de Carolina del Norte y un ingeniero de Ohio.

Para Evan Katz, cuya tarifa es sensiblemente mayor, los estadounidenses se inclinan hacia estos entrenadores en la vida afectiva porque han invertido tanto en escalar en su carrera que han ignorado sus necesidades sentimentales.


Hecho número 1: Con tarifas de 200 dólares (o más) por dos llamadas y cuatro emilios, cualquiera no tiene buen nivel económico... pero eso no quita que haya llamadas como esta:

(riiiiiiiing, riiiiiiing... -POLITONO con la banda sonora original de la película HUEVOS DE ORO)

- ¿Entrenador personal de ligues, dígame?

- Buenas, me llamo Esther Colero y soy médico en Illinois...

- No me diga más, está usted desesperada porque no liga porque no para de trabajar para ganar una cantidad indecente de dinero que se va a gastar ahora mismo conmigo para que le ayude a ligar, cosa que es le deja en la misma situación que alguien más pobre pero con más tiempo para ligar, sólo que la situación es muchísimo más ridícula, ¿no?

- Eso es, ¡es usted un genio!

- Pues hala chavalota, serán cuatrocientos dólares y ahora mismo te envio un emilio con un test básico. De momento te doy unos consejos básicos:

1) Vístete elegante.

2) Ves limpio y escoscao.

3) Ves con la presa a un restaurante preferiblemente no musical e intenta sacar conversación durante la cena.

4) Pide vino y velas pa que pille la indirecta.

5) Lleva la presa a bailar.

6) Al ataqueeeeerrrrlll!!!!

Serán cuatrocientos eurazos, porfa... ¡ah! ¿que os parece exagerada la parodia? ¿que eso no puede ser, queridos lectores? Pues mirad cómo seguía la "noticia seria"...

"Es un país en el que la gente trabaja al menos 40 horas semanales, al menos cinco días por semana y fácilmente 50 semanas por año. No se hace siesta diaria y no se tiene un mes de vacaciones pagadas, como en Francia", afirma, para explicar que sus clientes apenas tienen tiempo para las citas románticas.

"Da trabajo encontrar a la persona que te conviene. Es como una búsqueda de empleo, solo que es más importante", indica un cliente de Katz.

En la primera cita telefónica, el 'coach' de vida sentimental evalúa las necesidades y carencias de su cliente.

"Hago preguntas sobre la manera en la cual se prepara para su cita. ¿Puso su camisa dentro del pantalón? ¿Está vestido correctamente? ¿Se lavó el pelo?", indica Jennifer Viemont.

"Esto puede parecer evidente pero muchas personas no piensan en estos detalles... lo que puede explicar que no tengan muchas citas galantes", añadió.

Luego sugiere lugares apropiados para un 'tête-à-tête' con música frente a una copa de vino, o en un salón de baile.


Desde luego, los clientes serán muy trabajadores, vale... con alto nivel económico, desde luego... pero instruídos, lo que se dice instruídos, me parece a mí que deberían revisionar Barrio Sésamo, oigan, que si eso les hace falta para la primera cita, ya me imagino que la segunda parte del entrenamiento se dará en las relaciones de cama y alcoba con escenas como ésta...

(Desviemos nuestra mirada hacia una íntima velada en el BOUDOIR de los amantes)




- Muy bien, señor Collins, ya tiene usted a la moza en la habitación del Hotel. Ahora baje la luz y desnúdese con elegancia.

- ¿Desnudarme?

- Hombre, es que vestido es muy difícil y recuerde que aún es usted principiante, pero recuerde empezar por los calcetines.

- Es que tengo frío en los pies...

- Venga hombre, no me sea usted remolón. Eso sí, la próxima me viene usted con los calcetines sin agujeros. ¿Se ha lavado los dientes?

- No me acordé, estaba muy nervioso...

- ¡Por los clavos de Cristo, hijo! ¡tenga este vaso de flúor antihalitosis y por lo menos enjuáguese! Y en cuanto a usted, señorita, ¡HAGA EL FAVOR DE NO VENIR A LA SIGUIENTE CITA CON ESE REFAJO ORTOPÉDICO!!!

- Es que se me ha atascado y no hay manera de quitármelo...

- ¿PERO ES QUE TENGO QUE HACERLO YO TODO! ¡SEÑOR COLLINS, AYÚDELA!

- Sí, entrenador... ¿así?

- ¡PERO SUÉLTELE LOS PIES, NO, ASÍ, NO, BOCA ABAJO NO, BUSQUE LOS CORCHETES!

- ¡¡¡...me ahogooooooooooooooooo...!!!

- ¡POR LA CABEZA NO! ¡NO SE LO QUITE POR LA CABEZA!

Evan Katz es un adepto a internet para ayudar a sus clientes a romper el hielo: "es la manera más rápida de construir una vida social a partir de nada", afirma.

"Los guío de manera muy preparada. Les enseño a enviar fotos, a usar un nombre divertido y a escribir un ensayo de presentación de sí mismos muy positivo", indicó.




(... no me explico cómo a mí no me funcionó si me gasté cuatro mil dólares...)

Pero Jennifer Viemont, detesta la red: "lo único que uno tiene en común cuando se conoce a alguien por internet es que los dos son solteros... ¡En el mejor de los casos!".

...

... en fin...

Cuídense mucho y sean felices sin gastar más de doscientos dólares en dos llamadas...

martes, mayo 20, 2008

Autogilibiografida de mi fida sin mí mimmo(I)

AVISO: Esto es una disparatada parodia autobiográfica para conmemorar que aún sigo vivo cuando estoy a ná de cumplir los treinta, de modo que a quien le aburran estas cosas, aire, chaval, que estás perdiendo el tiempo aquí cuando aún te queda tanto hentai del duro por bajarte. Naturalmente, todo lo que pone es verdad, pero me he permitido alguna licencia poética, como que por ejemplo, el de abajo no soy yo. ¿Qué queríais, joder? ¡Necesitaba la imagen de un bebé fotogénico!



Damas y caballeros, dentro de dos semanas como quien dice este su humilde servidor tendrá el privilegio de cumplir sus primeros treinta años dando por saco en el planeta.

Ha llegado el momento de reconocerlo: ya no soy joven. Y he decidido celebrarlo. Sí, qué pasa, celebrarlo. Ya sé que si uno ha mamao tanta tele como usted y yo, la tendencia natural sería pensar en un final rápido y sin dolor arrojándonos desnudos y con un chuletón de Ávila introducido en el esfínter a una piscina llena de cocodrilos antropófagos alimentados desde su nacimiento a base de barritas de acelga Biodiet, pero ME NIEGO a seguir la corriente a todos esos treintañeros que se dedican a identificarse con las protagonistas de Sexo en Nueva York. De hecho, entre nosotros, ya estaba hasta las pelotas de ser joven. Total, no sé pa qué sirve tener una vitalidad envidiable, una salud de hierro, una mentalidad refrescantemente idealista y un atractivo sexual como el que jamás volveré a tener en la vida si lo comparamos con la apacible tranquilidad que te dá el saber que los compañeros del insti que realmente tenían todo eso ahora están tan calvos, tan llenos de michelines y con la cuenta corriente tan pelá como uno.

Y es que si esto fuera un mundo ideal, la gente se sentiría orgullosa de que usted hubiera llegado tan lejos en la vida gracias al sacrificio, la profesionalidad y el esfuerzo. Pero esto no es un mundo ideal, entre otras cosas porque está poblado por gente tan... tan... tan como usted. Ese mundo donde por fin uno se da cuenta de que lo que importa en la vida no es llegar muy lejos, sino reírse en la puta cara de los que prometían la tira, se esforzaron el doble, y ahora tienen que tragar que comparten clase social con gente como usted. Y para que nos vamos a engañar, ¿no es fantástico comprobar que al menos usted se lo hubiera pasado mejor que el sufrido estudiante que ahora mismo está como usted si no hubiera sido porque usted se ha pasado toooooda la puta juventud sumido en una vaharada alcohólica tratando de olvidar que su vida interior era más aburrida que Stallone recitando poemas infantiles de Gloria Fuertes?. ¿Qué es preferible, conducir un gama alta camino del club de golf, o ver la cara que se le ha quedao al capullo del Borjamari, el que siempre te levantaba las nenas por pijo y chulo, tras currar tres meses de telemarketing al quebrar la inmobiliaria del joputa de su papá? ¿eh? Y es que hay cosas, queridos lectores, queéeeee... no tienen presio...

En fin, que para celebrarlo, decía, queridos lectores, he decidido hacer una excepción a mi política de posts generalistas y semipersonales para poner las cartas sobre la mesa y contarles mi apasionante vida empezando por mi infancia, por una razón fundasmentá: que llega un momento en la vida de un hombre en la que uno nota que es el momento de hacer balance.

(Generalmente, suele ser el primer gatillazo ruin, hijoputa y traicionero que uno tiene tras haber mamao más de tres cubatas justo, justo, JUSTO, cuando por fin se encontraba a punto de llevarse al güerto a esa viuda millonaria y adicta al matrimonio compulsivo con frikis desconocidos, sí, esa que pese a rondar los cuarenta aún tiene más curvas que un anuncio de Michelín. Pero como a mí eso me pasó de muy joven, pues como que no cuenta o cuenta menos).

Así pues, ahí va la historia de mi infansia, que básicamente la cuento porque es la única época de la vida que pese a las gilipolladas que se haya hecho resulta entrañabe a todo el mundo y, además, confieses lo que confieses, no es delito.

Este servidor de ustedes era muy niño cuando nací. Yo hubiera querido nacer en Finlandia, pero como mi madre estaba en ese momento en Zaragoza, pues me pareció que era hacerle un feo, de modo que nací en Zaragoza. Mi infancia hubiera sido muy feliz si mis progenitores no hubieran sido vegetarianos integristas, er, perdón, que diga, integrales. No toqué un huevo ni un muslo hasta los siete años, que dicho así queda feo, pero aprendí muchas cosas útiles para la vida, por ejemplo, que por mucho que digan, los batidos de remolacha y zanahoria no te bajan la fiebre. Si por lo menos hubieran sido hippies o algo así, hubiera aprendido cosas realmente importantes, como el significado de la rueda de las reencaranciones o a liar porros con una sola mano, y por lo menos hubiera tenido una adolescencia divertida. Pero como eran más sanos que una pera que practicara yoga y culturismo, tuve que marear al hambre y aprender el funcionamiento del mundo con lo único que tenía a mano, que eran unos tebeos que un día aparecieron por la terraza.

Si hay algo que realmente recuerdo de mi infacia maña son los tebeos. Por aquellos tiempos mi papá trabajaba de noche y dormía de día, de manera que tuve que aprender por las malas que si te caías de un tercer piso como en los tebeos de Mortadelo, la cosa era más gore que aparecer a la viñeta siguiente envuelto en vendas. Por aquel entonces me metieron en un sitio lleno de canijos analfabetos e hiperactivos cuya mayor meta en la vida era inflarse a chucherías y cambiar cromos de extraterrestres, es decir, que me tocó mantener un primer contacto con el gran sistema educativo de los ochenta. Ya desde aquel primer contacto pude comprobar que habría dos constantes en aquel sistema: una, que la mayoría de enseñantes eran tan poco profesionales como llenos de buenas intenciones; dos, que más me valía ponerme a aprender cosas pero YA si de mayor no quería acabar dedicándome a la enseñanza como aquellos pobres.

Como por aquel entonces no teníamos a mano la Wikipedia me puse a leer lo más parecido que había por aquel entonces, es decir El Libro Gordo de Petete, magna obra gracias a la cual obtuve en tiempo récord toda la cultura general que he necesitado en mi vida, teniendo de inmediato respuesta a preguntas como "¿por qué me pica la nariz?" o "La apasionante vida de un pajarraco más raro que un pingüino verde que sólo vive en una cueva de Argentina donde San Pedro perdió el refajo y que no vas a visitar en tu puta vida". Gracias a las rentas que me proporcionó semejante bagaje cultural sin parangón pude dedicarme a lo que realmente me tiraba, que era el vicio: si pensáis que el trapicheo de rulas de diseño es un ambiente chungo, tendríais que haber visto como se ponía el recreo a la hora de pillar destranquis un Tigretón entre los niños de familias vegetarianas, que por aquel entonces estaba de moda...

Como el ambiente estaba chungo mis papis decidieron apuntarme a Judo, que era lo que se llevaba, pero como siempre, se olvidaron de comentarme de qué iba la cosa (de hecho, igual se creían que eran bailes de salón chinos, con todos los niños tan monos vestiditos de blanco). Total, que llegué yo de buen rollo, tranquilito, sin molestar a nadie, y de repente me ponen de pareja con otro niño que sin provocarle ni ná ¿pues no va y me lanza al suelo y me pone la rodilla en la cabeza? ¿pero habrase visto soberana mala educación del niñato de los huevos?. Naturalmente, en cuanto me soltó, le arreé un sopapo de reglamento que le dejó con peor cara que Don Pimpón... y allí acabó mi fulgurante carrera en el judo y comenzó mi carrera de boxeador, que hubiera sido muy prometedora si no fuera porque las restricciones de la dieta vegetariana me mantenían diez kilos por debajo de mi masa corporal óptima. Por suerte si me ponía de canto ofrecía un blanco casi nulo y la mayoría de las veces te librabas, pero la cosa no podía seguir así.

Lo que ganaba en salud gracias a tener un torrente sanguíneo completamente libre de perniciosas toxinas, lo perdía a la hora del recreo a base de hostias por abultar menos que una tira de Snoopy en el Salón del Manga, de manera empecé a traficar con chucherías para conseguir algunos cromos con los que comprar algún bocata de mortadela del Pozo, que era lo que mayoritariamente pillaban los abusones del recreo, a ver si así crecía algo, porque yo no tiraba parriba ni que me plantaran en un tiesto con abono.

Total, que viendo que en esto del boxeo de recreo no tenía futuro, opté por ponerme a estudiar, más que nada por ir armado de un libraco que, de un golpe bien colocao, podía resultar extremadamente doloroso además de resultar una protección excelente. Pero cuando más dominao tenía yo el patio de la escuela, a mi familia le dió por trasladarse a la costa catalana, con lo cual encima tuve que aprender idiomas. Pero ya me iba bien, porque total, la cosa ya no estaba como para tener remilgos a la hora de la comida, y me puse morao a bocatas de pantomaca con fuet y botifarra blanca, que otra cosa no, pero gastronomía, lo que se dice gastronomía, los catalanes son la leche. Claro que a cualquiera no le sabe de cojones un bocata fuet después de siete años de berenjenas, pimientos y sopas de ajo. Mira que si llego a ir al País Vasco... no veas...

Cuando llegué a mi nuevo colegio aprendí que los abusones del recreo catalanes pegaban tanto y con tan mala uva como los aragoneses, de modo que me sentí como en casa y, de paso, me declaré apolítico, porque está claro que mande quien mande y hable en el idioma que hable un abusón es un abusón, y abusones hay en tós laos, y en los recreos más. Pero llegó el día en que a base de bocatas de fuet y de caminar todos los días cuarenta minutos hasta el cole (las casas en el centro eran caras y la mía estaba pasao el quinto pino a la izquierda) gané mi primera pelea en el patio, si consideramos pelea aprovechar que el abusón estaba vuelto de espaldas para lanzarlo pabajo las escaleras. Es lo que tienen los bocatas de fuet, que no sólo creces, sino que encima te vuelven pícaro. Y pasó lo que tenía que pasar, que mis papás me cambiaron de cole. Nchts. Siempre lo mismo, tú... más de cincuenta peleas en el patio aquel año, y pa una en la que no me inflan a guantazos, me tengo que ir yo.

Para ver si trincaba algo de buena educación (porque el episodio de las escaleras sólo demostraba para mis papis que yo me estaba volviendo un matón sin escrúpulos que se dedicaba a tirar escalera pabajo a niños modélicos que pesaban quince kilos más, que salían del cole con diez bocatas más en la mochila de los que entraban y que se mareaban a la hora de leer algún polisílabo, de padres con encefalograma plano y tendencia al alcoholismo) mis papás me metieron durante la última etapa de mi escolarización en un colegio de esos que están llenos de monjitas octogenarias. No es que me cayeran mal las monjitas, pero hay que reconocer que les faltaba mucho mundo a las pobres, porque hasta hacía dos días aquello no había sido un colegio mixto y el contenido de las asignaturas no había cambiado casi nada: con decir que en pretecnología nos hacían hacer costura, sus lo digo tó. Por aquel entonces empecé a sacar mis primeras buenas notas en gimnasia, porque al fin y al cabo, después de años de joderte la vida a base de correr por el patio, que te hicieran bailar el hula hop, pese a lo vergpzosamente mariquita del asunto que resultaba para los varones matriculados, pues era más descansao y menos difícil, y ser cinco chavales con las hormonas a punto de explotar en una clase de treinta y tantas chavalas en edad rebelde, no era del todo desagradable. Claro que lo que siempre me tocó las narices de las monjitas era la manera que tenían de zanjar las peleas en el recreo, a base de hacer darse las manos a los que se están repartiendo leña. Me las veo de intermediarias en Irlanda del Norte:

- ¡Uy, qué veo! ¡un católico y un protestante liándose a pedradas uno y apuntando el otro con un lanzagranadas! ¡ya está bien, se acabó, los dos aquí! ¡haced las paces ahora mismo y dáos las manos!.

Así me gusta, Sor Koffi Annan, con dos pelotas... total, a quién hostias le importan detalles como el origen de la pelea, el punto de vista de ambos contendientes, el objeto de la disputa o el orgullo personal de cada uno de los hiperormonados contrincantes, así como su imagen pública o su autoestima. Seguro que en cuanto se dé usted la vuelta se ponen de acuerdo para firmar una hoja de ruta hacia la paz mundial, jo jo jo...

Pero todo lo bueno se acaba y un día dí con mis huesos en el instituto, donde aprendí dos cosas: una, que el saber sí ocupa lugar, y dos, que generalmente ese lugar es dentro de una gayata de cuatro palmos y medio introducida a presión y de canto por el orificio rectal, porque al menos en mi instituto, era el único sitio por donde te lo podías meter. Total, para lo que servía...

Pero ese capítulo se lo guardo a todos ustedes para cuando se recuperen de las arcadas y los mareos que les ha producido la lectura de éste.

Cuídense mucho y sean muy felices ^_^

miércoles, mayo 14, 2008

¡Todo el mundo quieto! ¡Aún me queda una neurona sana y sé cómo usarla!

Damas y caballeros, toca post rapidito y con pocas coñas marineras, que la cosa está que arde.

Habrán notado ustedes sin duda la repentina ausencia de posteo en este su humilde blog. Ah, ¿cómo? ¿que no han notao ná? ¿que por mí como si me la pica un pollo? Nchts... póngase usted a perder el tiempo escribiendo tonterías sin sentido para que luego no se lo reconozca nadie salvo la mafia del porno virtual de pago a la que cualquier cosa gratis le quita posibles clientes. En fin, qué le vamos a hacer.

Ná, que resumiendo: no he podido postear antes porque (no me preguntéis por qué ni cómo lo he conseguido) me acaban de ascender en la faena y, además de pagarme más (ya era hora de que pudiese comer tres veces al día, joder)me han encargao que ponga orden en esta casa de putas donde tengo el honor, el privilegio y el placer de servir a los intereses mundiales.

Y ahora vendría cuando digo que estoy demasiao ocupado como para atender al blog y que me cojo unas largas vacaciones y que no sé cuándo volveré.

QUE OS LO HABÉIS CREÍDO, NENES Y NENAS.

Ahora mismo es cuando por cojones voy a necesitar una buena dosis de contacto con otros aires y despejarme la cabeza más a menudo si no quiero perder mucha perspectiva. Yo ya me entiendo.

Y eso sólo significa cambio de mentalidad: me voy a poner como ejercicio escribir un poco menos de ladrillo, pero con más frecuencia. Se acabaron los ladrillos, fruto de tiempo libre que rellenar. Llega el micropost. Y tampoco me da la santísima gana de renunciar al humor ni a las emparanoiadillas de Algete, que si hasta ahora es lo que me ha mantenido cuerdo, ahora no vean... de manera que esperen ustedes cualquier cosa a partir de ahora.

Ea, me voy a practicar técnicas de buenrollismo y colegueo, que es indispensable en toa empresa moderna hoy día para organizar.

...

... bien pensao, conociéndome, ¿para qué me molesto?



¡¡¡AQUÍ NO PIERDE UN EXPEDIENTE NI DIOS!!!