viernes, abril 30, 2010

Cosas que quiero ser de mayor (I)

Damas y caballeros, hoy no toca ni post largo ni vídeo, que estoy hasta el cuello de compromisos para con el país, la sociedad y mi cada vez más exigente estómago. Pero tengo que decirlo o reviento: a partir de hoy, tras haber visionado estos vídeos, acabo de perder el miedo a formar parte algún día de ese colectivo tan injustamente denostado a veces llamado tercera edad.

¿Pues no hacen falta años para llegar a hacer lo que hacen estas y estos adorables viejesitos?

Joer, si casi le dan ganas a uno de estar ya jubileta cuando oye cantar a estas damas (y ya sé que nunca les pido gran cosa, pero por favor, si quieren flipar un poco, visualicen por lo menos hasta el minuto 3:30 y ya me cuentan luego...)



¿Qué, FREDDIE? ¿cómo te has quedao? ¿muerto, verdad? No, si ya lo decía yo... si se puede llorar de alegría donde tú estés, macho, debes estar ahora mismo como una puta fuente...

Y es que está visto que por allí por China, lo de la petanca y el dar de comer a las palomas debe ser para nenazas con horchata de chufa en las venas. Vamos, que un día allí decidieron dejar de hacer obras, y a falta de algo más, hubo un grupillo que se dedicó a hacer esto:



¿Cómo dicen? ¿que cuál es el secreto para manejar un Kwan Tao a los ochenta y pico de años como si fuera un abrebotellas?

Pueeees... sensillo... ¡cuidense mucho y sean felices! ;)

(Y practicar, y practicar, y practicar...)

sábado, abril 10, 2010

El Dobladillo (XII): El Coche Fantástico

Damas y caballeros, últimamente mis ratos de ocio delante de la tele se han visto más recortados que la declaración de derechos humanos en Guantánamo. Y no es que el hecho me parezca mal en sí mismo(total, casi todos coincidirán conmigo en que para lo que hay que ver, casi mejor iniciarse en algo más útil y constructivo como la pesca de morsas con alcayata) sino más bien por el contexto. Y es que no puedo evitar pensar que si en casa tenemos la caja tonta desenchufada no es porque queramos, sino por dos razones: primera, porque el trabajo (que dignifica, pero a los cojones del patrón) nos tiene cascándonos más horas extras que un galeote romano; y segunda, porque cada vez que puedo darme el gustazo de pillarme una sidra y ver una serie, que por suerte las de ahora son muy salvables por no decir que las hay buenísimas, me dá la nostalgia y me siento como un abuelete.

Seamos brutalmente sinceros: mi generación se crió mamando tanta teta como tele. Y la verdad, ahora mirando patrás, sorprende ver las tragaderas que teníamos cuando no existía la posibilidad de bajarte capítulos de nada y tenías que conformarte con el rancho que te daban. Pero el tiempo tiene efectos extraños en el músculo del recuerdo (que debe andar por algún punto entre el riñón y el perineo, porque si no, no se explica) y acaba por hacerte echar de menos tiempos menos complicados y más inocentes.

De hecho, cada vez que explico que me gustan cosas como WALKER, siempre está el típico modernillo que sale con el "bfffff... pero si eso es súper irreal..."

¿Irreal? ¿IRREAL? Yo te diré lo que es irreal, chavalote...

Todo esto me venía a la cabeza mientras veía el otro día un capítulo de Anatomía de Grey, y pensé que si la hubiera visto durante mi adolescencia, si ya de por sí sevidor iba más quemao que el pico una plancha, hubiera acabao ardiendo de combustión espontánea. ¿Soy el único que piensa que para triunfar en audiencia, en las series de hoy en día todos los personajes tienen que ser ora maníacos obsesivos, ora irresponsables atihéroes con buen corazón, ora obesionados con el sexo cual Pajares de primera época? (bueno vale, primera, segunda, tercera y última... de Pajares he ido a hablar...)

Y no digo que no me guste, ojo: a ver si además de carroza voy a ser tonto. Pero seamos objetivos, en las series de mi juventú las doctoras eran guapas y tal, pero eran hasta cierto punto gente normal. Por ejemplo, la doctora de DIAGNÓSTICO ASESINATO:


Ahí la tienen, toda una dama, guapa, atractiva, segura de sí misma y te pondrías sin pensarlo en sus manos para que te extirpara un varicocele con unas tijeras de podar tomates. Luego te enamorarías de sus atenciones y acabarías por pedirle que se casara contigo.

En cambio, veamos a la doctora de la serie esta de la GREY:


Vale, me lo creo, semejante jaca veinteañera en celo permanente se tira guardias de semanas enteras en un hospital donde lo menos que pasa es que a un niño chino travieso le ha dado por tragarse cuatro botes de nitroglicerina y ponerse a bailar la Macarena Dance, y no sólo resulta una magnífica profesional sino que el estrés tiene el efecto de que cada día la pone más buenorra... ¡BASTA!¡Por amor de Dios, BASTA!!!¡Me parece muy bien la igualdad de sexos y me parece mejor aún la posibilidad de encontrarme conque quien va a realizarme una exploración rectal con una sonda de medio metro sea un PIBONAZO con cara de vicio sin límites que combine todo eso con un CEREBRO excepcional!¡Pero por lo menos, piensen en DESCUIDARLE LAS PUNTAS!¡Joder!¡Van ustedes a hacer MUCHO DAÑO a la niñas de trece años que vean esta serie!

En los ochenta, por lo menos, los héroes planos y los argumentos repetitivos te ayudaban a tomártelo todo a cachondeo, ¡¡¡pero que semejante pibón esté así de despampanante y se acabe liando con toda la plantilla médica y con algún paciente sexagenario con el infarto más afortunado de la historia es más increíble que la invulnerabilidad de CHUCK NORRIS!!!

Imagínense, por ejemplo, que los mismos parámetros (protagonistas que están güenísimos y lo saben, promiscuidad a patás, manías persecutorias, comidas de olla varias...) se hubiesen iniciado durante las series de los ochenta. ¿Se imaginan por ejemplo a los protagonistas del COCHE FANTÁSTICO si hubiera habido libertad para tratar el tema del sexo, las juergas, las pequeñas manías obsesivas?

Más o menos hubiera quedado algo así:



... y qué quieren que les diga... será el mundo que me ha hecho así, pero aunque me gustan, y mucho, las series de ahora, me reservaré en mi corazoncito, siempre, un riconcito para el recuerdo de cuando las series eran más inocentes y el Equipo A podía tirarse diez minutos de fuego a discreción con fusiles automáticos sin dar a un sólo villano... ñif...

(Suspiro) ¡Cuídense mucho y sean felices!^_^