lunes, abril 25, 2011

Mensaje Imperial (I)




¡Buenas, futuros ciudadanos del Imperio!

Me llamo Jaume (EL Jaume, para los bloguistas blogosos como ustedes) y soy, aparte del próximo gran dictador megalómano que conocerá la Humanidad, heredero de la Casa del Jose, tocapelotas oficial de la República Independiente de mi Casa, y el principal responsable de que mi papá, al que ustedes conocen bajo el burdo y chabacano apodo de El Jose, tenga ahora mismo dos veces más ojeras y michelines que hace dos meses, los huevos del tamaño de una catedral neogótica y ningún tiempo para haber podido postear una sola letra en este absurdo pasatiempo para la gente del vulgo como lo son los blogs.

Entre nosotros, para haber heredado parte de sus genes, mi papá es lo que en términos científicos se llamaría un papafrita con menos aguante que el hijo de la Pantoja dentro de una Biblioteca. ¿Pues no se cansa con cuatro tontás como por ejemplo tener que trabajar ocho horas diarias, viajar otras dos, y echar una mano en futesas como calmar cólicos, identificar llantos, cantar canciones haciendo de Gary Barlow mientras mamá hace de Robbie Williams, jugar a juegos que estimulen conexiones neuronales de neonatos, lavar kilos de ropa a mano con jabón de coco, esquivar vómitos disparados con la velocidad de un antiaéreo libio, esterilizar chupetes a horas inhumanas de la madrugada, hacer de chofer para pediatras y transportar todo el peso que la pánfila de mi mamá no puede levantar sólo por tener una cesárea encima? (Ya te vale el ejemplo, mami... cuando crezca voy a tener que enseñarles lo que es ser duro, porque menudos pagafantas que me han tocao de padres...)

Menos mal que ahora, aprovechando que se han quedado dormidos, puedo aprovechar para meterme en el ordenador de casa y poner al día el blog este mientras me bajo el catálogo de Eureka Kids y todos los capítulos de South Park que me han escondido, que si no fuera por estos ratos... qué duro es medir sólo medio metro y ser tan mono, joder, acaba uno hasta las narices de gente haciendo el imbécil delante tuyo que si gugutá, que si cuchicú, que si aguguigugá mientras te soban y te echan a la cara tol aliento a Ducados... vamos, que si midiera sesenta centímetros más les arreaba una leche más a gusto queeee... bueeenoooo...

Mi papá tiene una gran opinión de la gente que sigue su blog, de manera que ya procuraré dignarme de vez en cuando a mezclarme con ustedes el populacho para ver a quién voy a tener que gobernar con mano de hierro de aquí a un par de décadas. Mientras tanto, ustedes a lo suyo, hala, a mirar la tele y a aborregarse, que ya llegaré yo y les pondré más tiesos que el pitorro un botijo.

Les dejo, que ya empieza la lucha libre por la tele y me encanta el Rey Mysterio. Como diría mi papá, cuídense mucho y sean felices. Necesitaré súbditos en buena forma si quiero conquistar Rusia antes de los 30.

¡Y usted, deje de fumar! ¿Es que no me ha oído, comadreja?