lunes, marzo 17, 2008

Llegaré, no se cuándo ni a dónde, pero llegaré.

Pero entonces bailaban por las calles como peonzas enloquecidas, y yo vacilaba tras ellos como he estado haciendo toda mi vida, mientras sigo a la gente que me interesa, porque la única gente que me interesa es la que está loca, la gente que está loca por vivir, loca por hablar, loca por salvarse, con ganas de todo al mismo tiempo, la gente que nunca bosteza ni habla de lugares comunes, sino que arde, arde como fabulosos cohetes amarillos explotando igual que arañas entre las estrellas”

Damas y caballeros, esto lo escribió un tal KEROUAC, al que por lo visto le gustaba la gente así como liberada y tal de ataduras sociales. Lo cual encontraría hasta loable, si no fuera porque me enteré hace poco que el tío escribió la obra maestra que iluminaría a toda una generación norteamericana después de comer diez bocatas de salami seguidos en un autobús traqueteante de la ruta sesentiséis, a chorrocientos grados de temperatura, y seguramente en compañía de algún antepasado de BEAVIS Y BUTTHEAD taladrándole la chola tatareando a ELVIS durante setenta y nueve horas. Y eso, caballeros, reconozcámoslo, debe sentar peor que meterte una tortilla de rulas de diseño con alcachofas a las cuatro y media la mañana para asentar los cinco cubatones de garrafón que nos hemos trincao pa cenar... en fin, para que te fíes siquiera de los mitos de los sesenta.

Lo dicho, creer en algo y tener fé será fantabulosínsimo, pero últimamente está la cosa más complicá que encontrar vida inteligente fuera del sistema solar, qué digo el sistema solar, la via láctea... qué digo la via láctea, incluso entre los personajes de la prensa rosa. Desde la aparición de interné, la fortaleza de creencias es patrimonio de gurús iluminados, amas de casa que han descubierto el poder de Cillit Bang (hasta que lo probaban en mi cuarto de baño de soltero, donde generalmente no sólo perdían la fe sino que además se las comía el Alien en que mutó la cucaracha superviviente) y los personajes de la serie WALKER, TEXAS RANGER, que son capaces de mantener la fe incluso si el niño Jesús, el Padre y el Palomo se les aparecieran delante con una pancarta diciendo “HABÉIS CONSEGUIDO INFLARNOS LAS PELOTAS EN SÓLO DOS MIL AÑOS. NO TENÉIS REMEDIO. ME DECLARO EN HUELGA. QUE OS DEN, SUBNORMALES”.

(Claro que ellos siempre pueden echar mano del chili de C.D. PARKER, y eso siempre ayuda, pero el resto de los humanos nos tenemos que conformar con el Pisto congelao La Sirena, que no es por despreciar, pero no es lo que te anima a montar un toro de mil kilos en un rodeo benéfico al mismo tiempo que das para el pelo a toda una mafia de narcotraficantes mientras ayudas a que una pobre niñita inválida vuelva a caminar y recobre las ganas de volver a ir a la Iglesia Metodista. Y ya se sabe, si te levantas por la mañana sin ganas de convencer a niñas inválidas para que escuchen sermones metodistas... bueeeenoooooo... ya no vas a hacer ná de provecho en todo el día... mejor te quedas en la cama, no vaya a ser que son esas pocas ganas de trabajar vayas a meter la pata y en un momento de debilidad cojas algún empleo en la oficina del paro y dejes de vivir del Estao como una sanguijuela pusilánime y adicta al dejarse los cuartos del erario público en casinos virtuales y páginas casposas de cibersexo).

En fin, damas y caballeros, no sé si será por la crisis de los treinta (que arrastro desde los veinticinco y probablemente me durará hasta los cuarenta y tantos), por trabajar en una de las empresas más ineficientemente hilarantes y surrealistas del Universo, por acumular demasiados puños encadenaos en la cabeza, por mi demesurada afición a los carajillos cargaos a las siete la mañana, o por la sobredosis de películas de Bollywood que llevo en el cuerpo desde que mi señora me pidió una compensación por poner Humor Amarillo todos los fines de semana, pero el caso es que algo no funciona. Mi percepción del mundo debería ser clásica , conservadora y qué coño, a mi edad debería ya ser de derechas, como mandan los cánones. Pero cada día me las veo con la sensación de que el mundo está como una puñetera cabra, lo que me obliga más veces de las que yo quisiera a ser el que actúe con la cabeza y ponga la lógica sobre la mesa. Y no me acabo de sentir cómodo con el papel de cabeza pensante cuando lo normal hasta hace ná era ser yo quien estuviese como una puta cabra. Esto no es bueno.

Por ello, he decidido inspirarme en KEORUAC y buscar mi propia fe a través de lo que veo en los viajes. Eso puedo hacerlo. Pues anda que no me he tragao yo kilómetros, vamos hombre, muchos más que el salamiadicto ese de Kerouac, andeváparar... amos, amos, AMOS hombre, que no me he tirao yo horas viajando como un gilipollas teniendo que pillar el Cercanías a Barcelona a las seis de la mañana todos los días. Anda que no se aprende en un tren cosas útiles para la vida, enga ya, ríete tí de la universidad, de las unidades de Boinas Verdes del Ejército Británico o de los puticluses del extrarradio de Barcelona. Y al final pillas FE. Os lo juro por los modelitos de lencería de noche que lleva la Yenifer Lof Jegüi en Entre Fantasmas, que eso sí que es auténtico, sagrao y verdadero.

¿Qué se encuentra en la vía, me preguntas tú, lector, clavando en mí tu pupila asul? ¿Qué es la vía? ¿QUÉ PUEDO HACER CON MI VÍA? Y yo te rep-pondo... la vía... la vía eres tú.

Otra cosa es el papel que cada uno desempeña en la vía, pues en la vía, como en la vida, tu principal función será:

a) Dejar pasar miserablemente el tiempo.
b) Intentar dormir.
c) Finjir que trabajas.
d) Intentar disimular, sin conseguirlo, que te dedicas a desnudar con la mirada a todo espécimen atractivo del sexo opuesto o propio, según gustos.
e) Tocar las pelotas a los que intentan llevar a cabo cualquiera de las tres actividades anteriores.

Como diría Kerouac...

Pero entonces corrían por los andenes como peonzas enloquecidas, y yo vacilaba tras ellos como he estado haciendo toda mi vida, mientras sigo a la gente que me interesa, porque la única gente que me interesa es la que está loca, la gente que está loca por dejarse las putas cervicales durmiendo a lo comando en un asiento asesino, loca por no acabar en la puta calle por llegar tarde por quinta semana consecutiva, loca por salvarse del imbécil que no le deja pegar ojo a las cinco y media la mañana destrozándose los oídos metiendo el Reggaetón a volumen treinta y nueve en ese MP3 que tienes tantas ganas de endiñarle por el esfínter, con ganas de todo al mismo tiempo, la gente que nunca bosteza ni habla de lugares comunes, sino que arde, arde como fabulosos cohetes amarillos explotando igual que arañas entre las estrellas cuando alguien se digna anunciarle el cuarto cambio de vía por el que va a venir su tren con cuarenta minutos de retraso”

Esa gente, amigos míos, esa es la gente que vale la pena. Gente que está como una puta cabra. Gente que vive al límite intentando que alguna señal de sus sinapsis llegue a alguna parte mientras en algún rincón de su cerebro, una solitaria neurona se pregunta por qué cojones hace aquello y qué narices hace allí a las tantas de la mañana si al fin y al cabo tampoco espera más que encadenar el dieciseisavo contrato consecutivo en quince días, cuando su flamante título universitario aún duerme en un armario desde que a su dueño le dio urticaria ver que su pared decía que era ingeniero agrónomo, mientras que en su inexistente contrato le pagaban una mierda por hacer de fumigador. Gente que aún así tiene las santas pelotas de levantarse cada día aunque sea lanzando maldiciones en arameo a las cinco y cuarto con toa la rasca inhumana que hace en su piso por no poder instalarse una caldera en su pisillo de alquiler, de encontrar el hueco de la pernera del pantalón con unas ojeracas del quince, de tirar como un zombi hasta una estación en el quinto pino y de proponerse llegar a un sitio donde les espera un soplamocos que se cree mejor que ellos sólo porque un tipejo impresentable les nombró jefe de equipo (cobrando lo mismo que los demás, eso sí). ¿Y por qué?. Por apenas mil puñeteros euros al mes. Sí señor. Eso es estar loco. Eso es valor del bueno, señores. Eso es BUSHIDO auténtico y lo demás son gilipolleces.

Por eso este post va dedicado a los putos HÉROES que tiran cada día del carro, a los que se dedican a aguantar día tras día como los hombres de GONDOR en el puto abismo de HELM, a los que digan lo que digan son los auténticos responsables de mantener a flote una economía que da risa en los mercados internacionales y que, además, son los que en última instancia me pagan el sueldo como funcionario. Y la verdad, ya sé que la tradición funcionarial dice que tengo que echar barriga y dedicarme a rascarme las pelotas, pero es que no hay IDEM de hacerlo, oigan siendo yo uno de los que viaja en ese tren y tiene que mirar cada día a los ojos de la peña que le paga los cafeses, los bocatas y los videos eróticos de princesitas Disney realizando actos contranatura con los personajes de Los Picapiedra.

A todos ellos...

Al que se duerme...

Al que se pasa el viaje criticando al jefe...

Al que se pasa el viaje criticando al jefe y a su marido...

Al que se pasa el viaje criticando al jefe, a su marido, a la madre que lo parió, a sus compañeros de curro y al compañero de viaje que da la casualidad que aquel día no viene...

Al gritón que se desgañita cada vez que baja en la estación y pone a caldo a todos los políticos de signo contrario al suyo (en concreto a éste, que me sirve pa ver si el tren llega tarde o no, según la hora que empiece a gritar... os prometo que no es un montaje y que todos le concocemos ya y estamos acostumbraos...)

Al graciosete que no me deja dormir con chistes más malos que la tercera peli de Austin Powers, que además cuenta con casi tanto espíritu como el tipo del video anterior y al que me dan ganas a veces de usar como saco de boxeo... (no te preocupes hombre, que no te voy a hacer ná... que te comprendo, que cada uno es como es y además no puedo permitirme que me detengan y que mi profe me deje de enseñar la forma de puntos vitales, con lo que me ha costao llegar... joer ya... mira, si me toca contigo, me voy al vagón de los yonkis heroinómanos con un monazo que ni King Kong, y ya está... no te ofendas, pero así los dos estaremos más tranquilos)

Al que encima sigue con los estudios y le da por hacer integrales cuando estáis a punto de entrar en la zona de baches donde el tren se convierte en una simulación de montaña rusa- estación espacial rusa antigravedad...

Al que todavía le da por disimular que lee shojo manga cuando en realidad eso es lo que menos importa a la mayoría de gente que viaja en el vagón, que en realidad están soñando con su almohada, aunque sea su mujer o su marido el que tengan al lao de esta última...


Mira que llegáis a ser tocagüevos a veces, pero os admiro, cachocabrones. :______________)

Cuídense mucho y sean felices.

lunes, marzo 10, 2008

Volviendo con estilo, yeah

Damas y caballeros, sigo vivo. Tengo muchas cosas que escribir. Tantas, que no sé por dónde empezar.

Pero ya que tengo poco tiempo y debo empezar por algún sitio, sólo diré que QUIERO ESTA PELI.

LA DESEO. Y nada en el mundo me impedirá que la tenga tarde o temprano... ¡BROUAH-HA-HA-HA-HA-HA-HA-HA-HA-HA-HA-HA!!!



Sí, ya lo sé. La chica no lo hace perfecto, pero oye, no hay que quitarle mérito, ganas le pone, y lo hace mejor que muchos que van de grandes maestros por la vida. Y además es TAN mona queee... :______)

Ah, ¿que esto es un blog asín como de cachondeo, y no de artes marciales?

Joer, mira que algunos llegáis a ser tiquismiquis...

Menos mal que estaba todo previsto... en fin, siempre podéis:

1- Dadle al Replay.
2- Bajad el volumen al mínimo.
3- Abrid este nuevo link en pantalla nueva y poned el volumen a toda pastilla.
4- Minimizad la pantalla.
5- Darse cuenta de lo importante que es el sonido ambiental para cualquier cosa, aunque a nosotros nos parezca como que no está.

Nchts, mira que sei...

Otro día os cuento, que el curro me se come.

Cuídense mucho y sean felices.