sábado, junio 26, 2010

El Dobladillo (XIII): LOST (Perdidos)

Damas y caballeros, ya sé que esto se está convirtiendo en una costumbre que repito demasiado a menudo, pero les debo volver a pedir disculpas por mis súbitas desapariciones de la blogosfera. Sé que no es propio de un caballero irse sin avisar, pero esta vez las cosas me han pillado de manera inesperada. Por suerte, he caído de pié, como siempre, y me temo que estoy en disposición de irrumpir de nuevo en sus lectores. A los que sigan ahí, no puedo menos que darles las gracias por seguir a su lado de la pantalla mirando de vez en cuando si este viejales volvía a asomar la nariz. Les invito a algo en cuanto les vea. Y ahora, como tampoco es que ande sobrado de tiempo, pasemos directamente al Dobladillo del mes ;)

Este retonno épicodecadente de hoy vuelve a ir de SERIES. Joder, Jose, tío, qué cansino eres, dirán algunos. Pero antes de juzgarme tan a la ligera, debo alegar en mi defensa circunstancias atenuantes que, como siempre, se basan en una íntima confesión:

Damas y caballeros lectoras y lectores, me confieso marido de una LOSTIE sin remedio.



Pero cari, a ver, ¿qué tienen ellos que no tenga yo?... (Dioxmío, si hasta les gusta el Hobbit... eso sí que es un MISTERIO de la Isla...)

En los últimos dos meses, lo más normal que ha pasado en mi hogar ha sido precisamente el no dormir durante toda una noche para ver el final de una serie. Jamás en la vida nada me ha impedido comer ni dormir. Ni la emisión de hentai en La Sexta del 2008. Me dá pereza, soy así de comodón, para mí la cultura del sueño es religión desde que madrugo cada día a las cinco y media la mañana desde hace seis años.

Pero aquella noche era especial. Aquella noche, NADIE podía interponerse entre nosotros y el final de LOST. Me jugaba mi matrimonio. De modo que me hice con una provisión inhumana de Red Bulls, fuet de Vic, novelas de Victor Hugo en versión original para pasar los cortes publicitarios, un desfibrilador, quince bocatas de atún con mayonesa, dos jeringuillas de adrenalina y una inagotable provisión de cintas de Karate Kid para la cabeza, y me dispuse a mirar el final de una serie que exige más esfuerzo para ahondar en sus misterios que unas oposiciones a Fiscal.



Total, sólo tengo que aprenderme esto si quiero tener conversaciones constructivas sobre esta serie con mi mujer...

Y total... ¿PA QUÉ???
¡¡Para que después de una noche ENTERITA sin dormir, no te enteres ni de la mitad de los PORQUÉS de esos misterios misteriosos de la jodía Isla de la puñeta!!!

¡¡Pues yo digo NO!!!

Señores guionistas, háganme un favor: ese final es una MIERDA. ¡El truco de dejar los finales alternativos para el DVD y luego forrarse no sólo es éticamente reprobable, es que además pone en peligro amistades, apuestas y la correcta valoración de la imaginación por las futuras generaciones!

Ya sé, ya sé, son ustedes unas pobres víctimas de las exigencias de producción. Tenían serie para tres temporadas y les obligaron a alargarla hasta las seis. Qué me van a explicar. Pero por ejemplo, si querían explicar el POR QUÉ DEL ACCIDENTE, QUÉ ES LA ISLA, y EL ORIGEN DEL HUMO NEGRO o qué es la DHARMA, bastaba con (otro) pequeño FLASHBACK de apenas TRES MINUTOS. Y para demostrárselo, aquí lo tienen. Gratis, ea.



¿Lo ven? Si no era tan difícil...

¡Cuídense mucho, sean felices y hasta la próxima! XD